martes, 17 de mayo de 2011

Del lugar que voy a las tareas que realizo (2 de 2)

Beneficios económicos del teletrabajo
Productividad
Numerosas empresas reportan incrementos significativos en la productividad de los empleados que teletrabajan. British Telecom, por ejemplo, reporta un incremento de 30%[1] en la productividad de sus teletrabajadores, mientras que el gigante detallista de tecnología, Best Buy, de 35%[2].
Aunque hay quienes atribuyen el incremento en la productividad a factores no ligados a esta modalidad de trabajo, por ejemplo, al efecto Hawthorne[3], o a la manera en que las evaluaciones han sido conducidas (Westfall, 1996), existe una extensa literatura sobre el tema que sugiere que los incrementos en la productividad se explican, principalmente, por tres factores:
1.       Disminución de interrupciones e interferencia proveniente de los compañeros de trabajo.
2.       Incremento en la motivación de los empleados, quienes perciben beneficios por el ahorro de los traslados (en tiempo, dinero, incomodidad y tensión), o la posibilidad de pasar más tiempo cerca de su familia.
3.       La adopción de prácticas de organización del trabajo que favorecen el desempeño. El teletrabajo requiere de planificación y adopción de esquemas de gerencia por objetivos, todo lo cual, favorece la eficacia. Los teletrabajadores y sus supervisores acuerdan, explícitamente, las tareas a realizar y el teletrabajador sabe que será evaluado por su nivel de logro y no por “permanecer” en su lugar de trabajo.
Reducción de gastos operativos
Los ahorros en bienes raíces son sustanciosos. Se estima que un puesto de trabajo puede ser compartido por entre tres y seis personas que teletrabajan. En IBM, por ejemplo,  la implementación del teletrabajo se dio en el marco de un programa que buscaba mejorar el balance entre el trabajo y la vida familiar de sus empleados. Sin embargo, como resultado adicional, han obtenido ahorros que estiman en $70 MM/año por cada 10.000 teletrabajadores[4]. Cisco ahorró el 37% de sus alquileres al acomodar más gente en la misma cantidad de espacio en los últimos años, lo que significó un incremento en su productividad de $2.4 billones en 2005[5].
La implementación del teletrabajo tiene sus propios costos asociados: equipamiento y suministros a los empleados para que desempeñen sus labores desde casa, entrenamiento del personal que teletrabaja y sus supervisores, seguro de los empleados que teletrabajan y la creación de una estructura de helpdesk. Sin embargo, estos costos suelen ser sustancialmente menores que los ahorros conseguidos.
Capital Humano
El teletrabajo está considerado como el segundo incentivo más poderoso para atraer personal y mantenerlo, pues permite atender a necesidades y expectativas que tienen las personas con respecto al trabajo en las diferentes etapas de sus vidas. Según el estudio realizado por Sun Microsystems[6], una persona puede gastar hasta 30 días al año en traslados a la oficina. En Venezuela, ese número de días puede ser mayor para aquellas personas que viven en ciudades como Los Teques, Charallave o Guarenas y se desplazan a diario para trabajar en Caracas.
El trabajo a distancia posibilita la contratación de personas en ciudades diferentes a la base de la empresa. Procter & Gamble, por ejemplo, tiene personal ubicado en ciudades como Barquisimeto o Coro que trabajan para la oficina de Caracas, en el primero de los casos, porque la persona poseía un perfil de competencias muy específico. En el segundo, motivado a una mudanza familiar. Un estudio realizado por Cisco con una muestra de 2.000 de sus empleados que teletrabajan mostró que el 40% de esos empleados vivía en una ciudad diferente a la ciudad en la que vivía su supervisor[7]
Otras empresas reportan disminución importante en sus índices de ausentismo y rotación. SUN Microsystems  reportó que la rotación de personal entre los teletrabajadores es la mitad[8] de la rotación de los empleados que no lo hacen. La misma estadística fue reportada por AT&T[9]. Best Buy inició la implementación de su programa de teletrabajo en una unidad que presentaba problemas por tener una baja moral. Luego de tres meses de implantado el proyecto piloto, la rotación de personal se redujo de 14% a 0 y la productividad se incrementó en 35%[10].
La flexibilidad en el manejo del tiempo facilita el acceso a oportunidades de formación académica y desarrollo personal, lo que resulta atractivo para las personas y beneficioso para sus empleadores. Sin embargo, trabajar a distancia puede dificultar el acceso a los recursos organizacionales, lo que debe ser tomado en cuenta al momento de su implementación.
Resiliencia o protección de la continuidad de las operaciones
Trabajar de manera distribuida permite que las personas continúen con sus labores en caso de que no sea posible llegar a sus sitios de trabajo por circunstancias como desastres naturales, accidentes u obstáculos en la vía, siempre y cuando estos no afecten negativamente la disponibilidad de las tecnologías que sirven de plataforma al teletrabajo.
La administración del Presidente Obama ha ordenado a todas las oficinas del Gobierno Federal implementar teletrabajo, como protección a la continuidad de las operaciones en caso de desastres o contingencias.
Cabe destacar que para que el teletrabajo genere resiliencia es necesario practicarlo regularmente. Durante las tormentas de nieve que azotaron a Washington D.C. durante el pasado invierno, las oficinas que regularmente practicaban teletrabajo siguieron funcionando, mientras que las que sólo lo tenían como plan de contingencia, pero no lo practicaban regularmente, tuvieron problemas que limitaron la eficacia del procedimiento. En su mayoría, los problemas que se presentaron fueron de orden técnico, por ejemplo, configuraciones erradas,  software mal instalado, el helpdesk no estaba en línea, etc[11]
Beneficio ambientales
Ahorro energético
Los edificios de oficinas son grandes consumidores de energía, por lo que trabajar desde casa reduce el consumo eléctrico hasta en un 50%[12]. En casa se suele trabajar con iluminación y ventilación naturales, y se minimiza el uso de ascensores o escaleras mecánicas.
Reducción de las emisiones de CO2
Hay estudios que señalan que entre el 40% y el 50% de las emisiones de CO2 de una empresa son producidas por sus trabajadores durante sus traslados hacia y desde su lugar de trabajo[13], por lo que reducir esos desplazamientos tendería a disminuir los niveles de contaminación.
Cisco estimó, para 2008, un ahorro de 47.320 toneladas métricas de emisiones de CO2 gracias al teletrabajo y de USD 10.3 MM de ahorro en combustible en traslados no realizados.

Beneficio sociales
Inclusión
La Ley 1221 de 2008 de Colombia le da carácter de política pública al teletrabajo y establece la necesidad de promoverlo con especial énfasis entre la población vulnerable, como personas en situación de discapacidad, población en situación de desplazamiento forzado, población en situación de aislamiento geográfico, mujeres cabeza de hogar, población en reclusión, personas con amenaza de su vida, entre otros.
En Estados Unidos, la compañía TECACCES se especializa en soluciones informáticas para personas con capacidades especiales e integración de estas personas a los entornos laborales. El 100% de sus integrantes tiene alguna discapacidad, y en lugar de ser un obstáculo para su desarrollo, ha sido el motor para generar soluciones eficaces y ganar reconocimientos, premios y certificaciones de orden mundial.
Balance entre vida personal y trabajo
El teletrabajo incrementa el tiempo que se pasa con la familia. Este incremento se explica por el tiempo que se gana en los traslados que ya no se hacen, así como la posibilidad de pasar más tiempo en casa.
IBM de Venezuela fue una de las empresas pioneras en la implementación del teletrabajo – o trabajo mobile, como lo llaman – en el país, cuando a comienzos de esta década, se ofreció esta modalidad de trabajo a las madres luego de finalizado su permiso postnatal. Hoy es práctica habitual entre sus integrantes, incluyendo el personal de las áreas administrativas y de apoyo.  El balance ha sido positivo, de acuerdo a su Director de Recursos Humanos.
En esa misma compañía, una de sus consultoras comentó que suele llevar a su hijo a la escuela y regresar a su casa a trabajar desde su computadora hasta que pasa la hora del tráfico, usualmente las 9:30 a.m., cuando se traslada a la oficina – dice necesitar el contacto con sus compañeros de trabajo –, este arreglo le ha permitido ahorrar entre 60 y 90 minutos en sus traslados diarios sin retrasarse en sus entregas de trabajo.  Otra consultora menciona que el teletrabajo le ha permitido ser productiva incluso cuando su bebé se ha enfermado y debe permanecer junto a él, pues aprovecha los momentos en que se queda dormido para avanzar con su trabajo, “si no pudiera hacer otra cosa que mirarlo mientras duerme sentiría que el trabajo se acumula sin razón, lo que le produce una gran tensión”.
En Procter&Gamble, una de las gerentes de área trabajó desde su casa durante su últimas semanas de embarazo para evitar el tráfico y la tensión que éste le producía, sin impactos negativos en la productividad de su equipo de trabajo. Otro ejemplo venezolano lo encontramos en Pepsico, donde una de sus empleadas trabaja desde su casa, con niveles de productividad destacados, debido a una condición especial de salud que obstaculiza sus traslados a la oficina.
Obstáculos y temores
Con frecuencia el mayor obstáculo para el teletrabajo es el temor de los supervisores a perder su autoridad, poder de influencia y control sobre el desempeño de sus subordinados. El teletrabajo presenta, además, otras desventajas: sólo es viable para ciertas tareas y personas y eso puede levantar resentimientos; se presta para abuso por parte de los empleados; conduce al aislamiento y a la disminución del sentido de pertenencia; o crea conflictos entre las tareas domésticas y laborales.
Todas estas desventajas señalan peligros reales que enfrentan las compañías que deciden instituir  el teletrabajo entre sus prácticas. La mejor manera de paliar estos riesgos es atendiendo a la implantación del teletrabajo como una iniciativa formal dentro de la organización, lo que requiere, entre otros, de la definición de políticas y acuerdos de teletrabajo, entrenamiento para las personas que teletrabajarán y sus supervisores, así como sensibilización para aquellos que, por su perfil o el perfil de la actividad que desempeñan, no puedan acceder a esta modalidad de trabajo.
El teletrabajo no es un derecho del trabajador, sino un arreglo de trabajo sujeto a las necesidades de la empresa. Las organizaciones tienen que establecer cuáles son las tareas que pueden ser ejecutadas a distancia, cuáles son los criterios de elegibilidad de los teletrabajadores, bajo qué circunstancias se le pedirá a alguien que regrese a la oficina, cómo se evaluará su desempeño. No existe un único arreglo, sino que el arreglo se conforma en atención a las variables mencionadas según las características propias de cada organización.
El tiempo que se pasa en casa y en la oficina tampoco tiene un único patrón. Hay compañías que piden a sus empleados que asistan a la oficina dos o tres días de la semana y el resto trabajen desde sus casas, otras lo hacen por franjas horarias. De ese modo se rompe el aislamiento y no se descuida el sentido de pertenencia. Incluso hay quienes se trasladan a las oficinas sólo una vez al mes, o cuando debe reunirse con alguien más, como es el caso de una de las trabajadoras de IBM de Venezuela.
Las implicaciones legales del teletrabajo se atienden desde las leyes de trabajo de los diversos países. En el caso de Venezuela, el reconocido jurista César Augusto Carballo Mena[14], señala que la legislación venezolana actual da cuenta del teletrabajo en la definición de trabajo que adopta y manifiesta en su artículo 15 y en los artículos referidos al trabajo a domicilio, por lo que no considera necesario legislar específicamente en esta área. Sin embargo, como todo acuerdo laboral, el teletrabajo requiere de la participación de especialistas que aseguren el respeto al marco laboral vigente.
A pesar de que los beneficios son tan diversos y los casos de éxito son tan numerosos, continúan siendo pocas las organizaciones venezolanas que han adoptado el teletrabajo – y la mayoría de ellas  son empresas de tecnología o grandes transnacionales – mientras que el número de empresas que hace uso de Internet para relacionarse con sus proveedores y clientes y para mercadear sus productos y servicios crece significativamente cada año, sin importar su tamaño o el origen de su capital.
Una buena implementación del trabajo a distancia brinda la oportunidad de atender, al tiempo, las necesidades de la empresa y las necesidades particulares de sus integrantes, crecer a menor costo y establecer una cultura que privilegie la productividad y el cumplimiento de las metas más que la mera presencia en un puesto de trabajo. Ignorar esta tendencia representa un peligro, pues  la falta de comprensión y adaptación a las reglas de la nueva economía seguramente acabará por socavar la competitividad de aquellos que no sean capaces de asumir y administrar el cambio.



[2] Brandon, John. “Best Buy rethinks the time clock,” Business 2.0, March 15, 2007
[3] Efecto general, no intencionado, pero generalmente beneficioso sobre una persona, un grupo de personas o la función del sistema que se está estudiando, derivada del hecho de que está siendo estudiada y no de la variable que se intenta evaluar.
[4] Economics of Teleworking
[5] Michelle Conlin, “Square Feet. Oh, How Square!” Working Life, July 3, 2006
[6] Sun Microsystems’ Open Work Energy Measurement Project, febrero de 2009. http://www.smart2020.org/_assets/images/Open_Work_Energy_WP_02-25-09.pdf
[7] El estudio fue realizado a finales de 2008 y sus resultados fueron publicados en junio de 2009. Abarcó 2000 empleados ubicados en las diferentes divisiones geográficas: Asia-Pacífico, Mercado emergentes, Europa, Japón y EEUU/Canadá. http://newsroom.cisco.com/dlls/2009/prod_062609.html
[8] Sun Microsystems’ Open Work Energy Measurement Project, febrero de 2009. http://www.smart2020.org/_assets/images/Open_Work_Energy_WP_02-25-09.pdf
[9] Ann Bednarz, “Telework Thrives at AT&T,” Network World, December 19, 2005.
[10] Brandon, John. “Best Buy rethinks the time clock,” Business 2.0, March 15, 2007
[11] Hardy, Michael. Federal Computer Week. Febrero 16 de 2010.
[12] Sun Microsystems’ Open Work Energy Measurement Project, febrero de 2009. http://www.smart2020.org/_assets/images/Open_Work_Energy_WP_02-25-09.pdf
[13] Eleconomista.es, 9 de noviembre de 2008

[14] Carballo Mena, César Augusto (2001). Delimitación del Contrato de Trabajo. Universidad Católica Andrés Bello. Caracas

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